
Últimamente vivo con un hombre al que extrañamente conocí, de manera inesperada llego como quien dice: "hola, aquí estoy"
Como quien no quiere la cosa fui avanzando, hasta que me comprometí y eso no es habitual en mí, es mas recuerdo que cada vez que escuchaba un "te quiero" a los días yo concluía tal relación, es que esa atadura, por así llamarlo me sofocaba, me ponía nerviosa.
Y hasta ahora pienso en esas veces donde uno se levanta sonámbulamente a medianoche y siente algo/alguien a su lado; y abro bien los ojos y veo un hombre... enseguida se me va el sueño pensando como fue que la vida giro tan rápido...pero luego, luego me acurruco y vuelvo a conseguir el sueño tan anhelado ( al que un día debería escribirle un post en veneración de lo bueno y placentero que es dormir).